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TDAH en niños: diagnóstico y tratamiento del déficit de atención

El TDAH se enmarca dentro del manual diagnóstico de la APA en el apartado de trastornos por déficit de atención y comportamiento perturbador. Sus siglas corresponden a Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y/o Impulsividad.

En los últimos años se ha valorado la posibilidad de que la hiperactividad pueda estar presente o no, con lo que tendríamos el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad.

Diagnóstico del TDAH

Para poder diagnosticar el TDAH es necesario evaluar los síntomas nucleares del mismo, es decir: el déficit de atención y la hiperactividad y/o impulsividad. Además, estos deberán presentarse de una manera concreta.

Así, tendrán que aparecer en la infancia, antes de los 12 años, aunque algunos de ellos pueden comenzar a apreciarse antes de los 7 años; su intensidad y frecuencia serán superiores a lo que sería normal para la edad y desarrollo del niño; supondrán un problema que interferirá en el correcto rendimiento; y no estarán provocados por otro trastorno, causa médica, patología o problema psiquiátrico.

Los síntomas nucleares del TDAH son independientes unos de otros: no todos los niños presentan el mismo número de ellos ni con la misma intensidad.

El DSM V, manual diagnóstico de la APA (Asociación de Psiquiatría Americana), diferencia tres presentaciones en el TDAH:

· Dominancia de falta de atención

· Dominancia de Hiperactividad y/o impulsividad

· Combinación de déficit de atención e hiperactividad/impulsividad

Algunos autores como Barkley destacan la dificultad de autocontrol como eje central del trastorno y lo describe como 'un déficit para inhibir la conducta prepotente'.

Tratamiento del déficit de atención con hiperactividad ¿En qué consiste

El tratamiento debe plantearse desde una perspectiva multimodal y por supuesto individualizada que tendrá que adaptarse al objetivo final: conseguir que el niño se desarrolle y se relacione de forma adaptativa en y con su entorno (familia, colegio, compañeros, profesores, etc.).

El carácter individualizado del tratamiento implica que éste deberá moldearse según las necesidades de cada paciente teniéndose que valorar, además, la coexistencia de otros trastornos que puedan explicar mejor los síntomas. Estos trastornos (ansiedad, depresión, falta de control de impulsos, personalidad negativista desafiante, retraso mental, etc) son comportamientos propios de la edad en niños activos o en un ambiente académico poco estimulante.

Habiendo tomado en consideración las particularidades de cada paciente, el terapeuta podrá incidir en las áreas en las que el niño necesita mayor atención con independencia de que sean los síntomas más nucleares del TDAH o no.

El tratamiento multimodal implica tres vías de actuación:

Tratamiento farmacológico del TDAH

A pesar de que existen estudios que afirman que el tratamiento farmacológico es el más efectivo para reducir los síntomas nucleares de déficit de atención, hiperactividad e impulsividad, también existen otros que revelan que a largo plazo la mejoría no es significativa si se recurre exclusivamente a la medicación.

Tratamiento con terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo conductual es un tratamiento psicoterapéutico que enseña a los pacientes a identificar y modificar los patrones de pensamiento destructivos.

Esta terapia ha demostrado obtener buenos resultados tanto a corto como a largo plazo a la hora de tratar el TDAH. Los beneficios que se consiguen se reflejan sobre todo en la mejora de las funciones ejecutivas del paciente que se ven afectadas por este tipo de trastorno: atención, memoria, organización de tareas, inicio de las mismas, etc.

Además de estas funciones ejecutivas, también es conveniente trabajar las habilidades sociales, la asertividad, la empatía y la gestión de las emociones para intentar paliar el mal control de los impulsos que los niños diagnosticados con TDAH suelen presentar. Este mal control de los impulsos puede llegar a causar problemas para relacionarse con sus iguales y generar así sentimientos de agresividad e incluso a cometer actos peligrosos para él o para su entorno.

Dado que el TDAH no es un trastorno fácil de diagnosticar en muchos casos, es habitual recurrir a la terapia cognitivo-conductual como primera opción si:

· El diagnóstico no es absolutamente claro, pero existen indicios de que exista TDAH

· Los síntomas son leves

· El impacto del TDAH en la vida del paciente es mínimo

· Los padres no están de acuerdo en el tratamiento farmacológico

· No existe acuerdo sobre la intensidad y frecuencia de los síntomas entre los padres/madres y los profesores.

Tratamiento psicoeducativo para el paciente, los profesores y los padres

El TDAH es un trastorno que influye mucho en la vida escolar de los niños, por lo que el tratamiento psicoeducativo para profesores es muy importante a la hora de abordar el tratamiento.

El tratamiento psicológico tiene como objetivo ayudar al paciente y a su entorno a manejar los síntomas y el impacto de los mismos en la vida cotidiana del paciente y de su entorno familiar.

Lo que me ha enseñado mi experiencia con pacientes el TDAH

Mi experiencia profesional me ha demostrado que, en casos en los que el niño no está bajo medicación, se consigue un ajuste del menor a la situación gracias a un enfoque multimodal que incluye terapia y psicoeducación.

Tras todos los casos de TDAH que han pasado por mi gabinete psicológico, he comprobado que es importante que el niño conozca qué es lo que le está pasando. Informándole sobre su situación (teniendo en cuenta su etapa evolutiva y su capacidad para comprender) el paciente y su familia afrontan mejor los síntomas y el trastorno en general poniendo, además, los medios para que se modifique el comportamiento.

Aunque en la mayoría de los casos el trabajo se centre en el paciente y en su familia, en ocasiones hay que involucrar también a los profesores. Una buena implicación del personal educativo servirá para mejorar el trato con estos niños en el ámbito escolar.

 


Este artículo ha sido escrito por Cristina Rivera González de Rivera, psicóloga
Nº Col. CM02146 de Gabinete Psicológico Cristina Rivera perteneciente al cuadro médico de Verisalud
Ficha y localización de Gabinete Psicológico Cristina Rivera


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