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Artritis: Qué es, tipos y cómo afecta a tus articulaciones

La artritis es un término que proviene del griego ('arthos' significa articulación e 'itis' inflamación) y supone uno de los problemas de salud crónica más comunes que consiste en la inflamación de las articulaciones - zonas donde se unen los huesos (rodillas, codos, etc.) - y que suele provocar dolor, hinchazón, rigidez y limitación de la movilidad articular.

En una articulación inflamada casi siempre observaremos enrojecimiento, calor y aumento de la sensibilidad y dolor.

Tipos de artritis

Podemos hablar de 3 grandes clasificaciones:

1.Según el número de articulaciones afectadas

Monoartritis: sólo afecta a una sola articulación.

Oligoartritis: son dos o tres articulaciones las que se ven afectadas.

Poliartritis: Más de 4 articulaciones.

2. Por su duración:

En esta clasificación podríamos hablar de artritis aguda, aquella que se produce y evoluciona rápidamente, o artritis crónica que sería la artritis cuyo periodo de evolución es mayor de 3 meses.

3. Por su distribución

Cuando la artritis se da en las mismas articulaciones a ambos lado del cuerpo nos encontramos ante una artritis simétrica. En cambio, si sólo se da en un parte del cuerpo estaríamos hablando de una artritis asimétrica.

Causas de la artritis

En reumatología las inflamaciones pueden producirse por diversas causas pero las más comunes son por una enfermedad inmunitaria (artritis reumatoidea, espondilitis anquilosante, lupus eritematoso sistémico,etc.), por una infección articular (infecciones bacterianas, fungicas, viricas..) o por depósitos cristalinos (urato monosódico, pirofosfato cálcico, etc.).

Cómo afecta la artritis a las distintas partes de las articulaciones

La inflamación que genera la artritis puede causar el deterioro de uno o varios componentes de la articulación.

Una articulación está formada, además de por el hueso, por:

· El cartílago: es un tipo de tejido conectivo que protege al hueso en la articulación.

· La membrana sinovial: tejido que reviste la articulación en su interior y que está formada por dos capas: la íntima (una delgada capa celular) y la subíntima (una capa vascular más profunda).

Esta membrana segrega líquido sinovial: un líquido fluido, viscos y claro que tiene como función reducir la fricción entre los cartílagos y otros tejidos de las articulaciones para protegerlas.

· Los ligamentos: son bandas de tejido conectivo, duro y elástico que rodean la articulación para sostenerla.

· Los tendones: localizados a ambos lados de la articulación sujetan a los músculos gracias a tu tejido conectivo duro.

· Las bursas: Son bolsas llenas de líquido que se encuentran entre los huesos, ligamentos, tendones u otras estructuras adyacentes y cuya misión es ayudar a amortiguar la fricción en una articulación.

El diagnóstico de la artritis

Para poder realizar un tratamiento eficaz contra la artritis hay que averiguar la causa que está produciendo la inflamación. Por eso, lo primero que necesitamos es un diagnóstico correcto. Sin él será imposible tratar la enfermedad.

La mayoría de las enfermedades autoinmunes se diagnostican siguiendo una serie de criterios aprobados y validados por las sociedades de reumatología tanto nacionales como internacionales.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento de la artritis es reducir la inflamación, mejorar la función de la articulación, eliminar el dolor y prevenir un daño articular.

La Sociedad Española de Reumatología ha elaborado una serie de guías para el tratamiento y diagnóstico de las enfermedades reumatológicas más comunes entre las que se encuentra la artritis.

La Guías Práctica Clínica (GPC) contienen una serie de recomendaciones basadas en la evidencia científica sobre las intervenciones terapéuticas disponibles en el manejo de pacientes adultos con este tipo de enfermedades.

En la actualidad existen tres GPC: Guía de Práctica Clínica para el Tratamiento de la Espondiloartritis Axial y la Artritis Psoriásica; Guía del Manejo de la Gota y Guía de Práctica Clínica para el Manejo de la Artritis Reumatoide.

Todas estas prácticas y guías, recomiendan mejorar los hábitos de vida e iniciar los tratamientos que el médico especialista aconseje de acuerdo con el diagnóstico realizado.

La importancia de los hábitos de vida

Los cambios en el estilo de vida necesarios para tratar la artritis son diversos y afectan a varios aspectos de nuestro día a día. Establecer un programa de ejercicios más adecuado para el paciente, acudir al fisioterapeuta o reducir el estrés gracias al yoga o al taichí pueden ser algunos de ellos.

Por otra parte, también es vital consumir una alimentación saludable, evitar el alcohol y el tabaco o bajar peso en caso de que haya obesidad.

Medicamentos para la artritis

Existe una gama muy amplia de medicamentos para tratar cualquier patología inflamatoria ya sea autoinmune, infecciosa o por depósito de cristales. Será el reumatólogo el que aconseje el más adecuado según la patología.

Los analgésicos y antiinflamatorios son los más usados para casos leves. Se intentará que los periodos de prescripción sean los más limitados posibles ya que ambos medicamentos tienen efectos secundarios.

Los corticoesteroides se usan para reducir la inflamación pero hay que vigilar tanto la dosis como el periodo de ingesta ya que pueden provocar, entre otras cosas, aumentos de azúcar (diabetes), osteoporosis, etc.

Los DMARS (medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad) como el metrotexate, leflunomida, hidroxicloroquina o la sulfasalazina se utilizan para patologías como la artritis reumatoidea, la espondilitis anquilosante o el lupus eritematoso.

En los últimos años han interumpido con mucha fuerza los llamados tratamientos biologicos (ya hay hasta de tercera generacion ) con medicamentos como el etanercept, el infliximab, el adalimumab, abatacept, rituximab, el golimumab, Tocilizumab, o el tofacitinib que se aplican cuando los anteriores no han sido eficaces.Tienen muchos efectos secundarioscon lo que la prescripción debe ser muy cuidadosa, controlada y realizada únicamente por reumatólogos. Sus resultados, en ocasiones, pueden llegar a ser espectaculares

Las artritis cristalinas como la gotason tratadas conalopurinol (Zyloric) o febuxostat (Adenuric).

Para las artritis causadas por infecciones bacterianas se recomiendan los antibióticos. Conviene realizar previamente un antibiograma o estudio de la sensibilidad del germen frente a varios antibióticos para buscar el más adecuado.


Este artículo ha sido escrito por el Dr.José Valero Saiz
Nº Col.27008 de Especialidades Médicas Vala perteneciente al cuadro médico de Verisalud
Ficha y localización de Especialidades Médicas Vala


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